Yos.


Guardiacarcel de la Luna y plomero del Infierno. Soy justicia a destiempo
y en la noche, mal agüero. Visitante inoportuno, de costumbres acertadas;
hijo prodigo mal habido, del gigante la ultima cana. Moribundo entre los
necios, anodino entre los muertos. Demasiado astuto para ganar la confianza
ajena. Discípulo fiel de lo bajo, maestro orgulloso del barro. No soy huevo
en tu nido, ni corrupto en tu gobierno. En tus calles soy el pobre, en tu año
el Invierno. De tus deudas, ni la firma. De tus lágrimas, el dueño.

[...]

Doce Días


Dudas, en primer lugar ; de esas que ocupan más espacio
que el deseo mismo. Divagues constantes sobre el mismo
tema, y esa irremediable sensación de no haber sido lo su-
ficientemente decidido como para abarcar en un solo instan-
te, lo efímero y pretencioso del momento.

Discusión absurda entre lo que fue y lo que no tendría que
haber pasado ; estéril pantano de reproches, acercándonos
con la misma intensidad que supimos alejarnos ese día en que
todo sucedió de maravillas. Inconcluso, por supuesto, como
todo lo que alguna vez emprendimos.

Dedos que aprendían a entrelazarse, y las manos fundiéndose
en una sola ; ese espacio destinado a cobijar lo pueril de nuestra
descendencia y lo vano de nuestro destino. Durante dos segundos,
quizás algunos más ( uno nunca sabe ), dividieronse los caminos.
Al lado del tuyo, lo nuestro. Al lado mio, lo ajeno.

Diferente, si es cuestión de apresurarse, es la estación a la que
uno va cuando el boleto lo ha comprado el otro. Diverso es el
ritual de la despedida: dos besos, correctamente enmarcados
en nuestros rostros, y luego, el mismo discurso vacío. Debemos
explicarles a los demás. Dormimos, mientras tanto.

Cachetada metafisica


En esta oportunidad, Julito discurre sobre su concepción del mundo y de las relaciones humanas:

"Es la noción  de lo que yo llamo figuras. Es como el sentimiento - que muchos tenemos, sin duda, pero que yo sufro de una manera muy intensa- de que aparte de nuestros destinos individuales somos parte de figuras que deconocemos. Pienso que todos nosotros componemos figuras. Por ejemplo, en este momento, podemos estar formando parte de una estructura que se continua quizas a doscientos metros de aqui, donde a lo mejor hay otras tantas personas que no nos conocen como nosotros no las conocemos. Siento continuamente la posibilidad de ligazones, de circuitos que se cierran y que nos intererlacionan al margen de toda explicación racional y de toda relacion humana"